Me permito responder esta pregunta de manera anticipada: A través de la planeación minuciosa de una integración adecuada y personalizada y de una construcción conjunta de paz.

Pero, ¿Cómo es esto posible? en primer lugar, debo decir que la reintegración es según Kaplan y Nussio el “proceso mediante el cual los excombatientes se adaptan a la sociedad después de salir de un conflicto” (2016 p.4)es decir, es un proceso de readaptación social, que para evitar la reincidencia de los excombatientes en la ilegalidad, es necesario que ésta  se acomode a las verdaderas necesidades a las que se enfrenta cada uno de los excombatientes en el momento de incorporarse nuevamente en la sociedad.

Existen distintos factores como el pasado de los excombatientes – antes de entrar a la guerra-  y su actual entorno social que hacen que sus expectativas individuales futuras varíen para cada uno,  y medir estas expectativas permitiría saber cuál es el plan de reintegración social más adecuado para los individuos que se sitúen dentro de las mismas categorías. Por ejemplo, no es lo mismo un excombatiente que fue reclutado desde que era niño y no sabe leer ni escribir porque lo único que ha hecho en toda su vida ha sido delinquir, que una persona que entró a las filas de la guerrilla o el paramilitarismo a sus 26 años y que tuvo la oportunidad de ejercer otras labores diferentes antes de incursionar en el conflicto armado.

En ese mismo sentido, debe tenerse en cuenta que existen dos tipos de excombatientes, que deciden reincidir en la ilegalidad: i) aquellos que por problemas económicos, sociales, familiares, de educación y  falta de oportunidades laborales no consiguen readaptarse y por tanto, para poder sobrevivir, recurren a la criminalidad y ii) aquellos que tienen una preferencia permanente por llevar un estilo de vida violento, y deciden reincidir por iniciativa propia, independientemente de su contexto social o familiar.  Por los primeros, existe la posibilidad que con la planeación de programas de reinserción completos y personalizados que cuenten con especialistas y profesionales, se puedan superar dichos factores que llevan al excombatiente a reincidir, sin embargo, frente al segundo grupo de excombatientes, ni siquiera con brindarles unas condiciones económicas adecuadas, seguridad, protección, oportunidades laborales, van a lograr readaptarse en totalidad, pues estos son más propensos a participar en actividades ilegales después de su desmovilización ( Kaplan & Nussio, 2016) y requieren de un acompañamiento psicosocial permanente.

Según el documento “Explaining Recidivism of Excombatants in Colombia” de Kaplan y Nussio (2016), uno de los delitos que más cometen los excombatientes en la reincidencia son la posesión ilegal de armas y el tráfico de drogas, entre otros. Por lo que respecto al tráfico de drogas, quiero aportar, que existe la posibilidad de que se realicen esquemas comparativos que permitan desglosar las actividades a las cuales   los excombatientes se encuentran acostumbrados a realizar y qué posibilidades de éxito pueden tener haciendo lo mismo, pero sin que esto se encuentre dentro de los márgenes de ilegalidad. Es decir, si un excombatiente, por ejemplo, tiene habilidades en el cultivo de drogas, lo más sano para él sería enseñarle a cultivar otro tipo de cosas. Es ahí donde deben realizarse programas que se asemejen a los contenidos en la Ley 1448 de 2011, artículo 134, en el que se presentan proyectos de emprendimiento para aquéllos que tengan ideas de negocios en las zonas urbanas y proyectos productivos para quienes se desenvuelven mejor en las zonas rurales.

Debo recalcar, que aunque se haga realidad un programa de reintegración adecuada y personalizada, puede que esto no lo abarque todo, porque finalmente existen factores que son muy difíciles de cambiar porque son enfermedades propias del país en sí mismo, es decir, en un contexto como el colombiano, donde el crimen es banal, donde es fácil manipular a la justicia y donde los niveles de desigualdad permiten una mayor incidencia a la criminalidad, se torna más complicado evitar la reinserción. Por esto, entender los factores de riesgo para una reintegración exitosa es clave para  prevenir que hayan reincidentes, pero las políticas de reintegración no pueden ir solas e independientes, sino que tienen que ir a la par con los esfuerzos del Estado y desde las entrañas del pueblo mismo en la construcción de una paz duradera, que requiere una re-concientización de qué es lo que estamos haciendo cada día para hacer de Colombia un país pacífico, lo que siendo honestos, no es para nada una tarea fácil.

Referencias

Kaplan, O & Nussio E. (2016). Explaining Recidivism of Excombatants in Colombia. Journal of Conflict Resolution 1-30