Fundación Selección Cundinamarca

¿Educación y represión? Escrito por: Cristhian Padilla

La educación es una de las grandes necesidades de una sociedad, con esta se crea y transmite conocimiento, es la gran base sobre la cual se construyen, avanzan y se desarrollan las naciones. La educación es considerada por muchos un derecho fundamental, es decir que para la satisfacción de otros derechos es necesario que este primero sea cumplido, en otras palabras, al no garantizar la educación muchos derechos más serán violados.

Nuestro país, Colombia, tiene tres niveles de educación, básica primaria, básica secundaria y educación superior; todos estos funcionan de manera separada pero articulada en especial las dos primeras de la última. Para garantizar el derecho de la educación, es deber del gobierno nacional proveer una educación pública, gratuita y de calidad en todos los niveles de la educación, pero a través del tiempo los estudiantes y la nación se han encontrado con una administración nacional que se hace la de los oídos sordos, mientras el pueblo pide a gritos por una política pública de educación que le beneficie siendo reprimidos con mano fuerte.

Educación

Es el caso de la educación superior que en el año 2018 completó más de dos meses en paro en más de la mitad de las Instituciones de Educación Superior – IES públicas por todo el país, la razón principal, falta de presupuesto para finalizar el año y financiación para la continuidad de las IES, además de tener exigencias en materia de autonomía, calidad, bienestar y democracia.

La problemática según los estudiantes y profesores universitarios, radica en la ley 30 de 1992, específicamente sus artículos 86 y 87 los cuales permiten que el gobierno nacional en su presupuesto general de la nación para cada año como mínimo, destine para la educación superior el valor de la base presupuestal del año anterior más el IPC, esto ha hecho que las universidades cumplan sus tres objetivos misionales, academia, investigación y extensión con el presupuesto de una universidad de los noventa, cuando en realidad casi 30 años después las IES han crecido en cupos estudiantiles, oferta académica e investigación, lo que ha hecho que se tenga un déficit histórico cercano a los 20 billones de pesos.

El estudiantado de las distintas universidades colombianas tanto públicas como privadas se ha reunido en lo que hoy es conocido como la Unión Nacional de Estudiantes de la Educación Superior – UNEES, reuniendo a más de 550 mil estudiantes de todo el país, iniciando un paro nacional estudiantil un jueves 11 de octubre después de un movilización pacífica y masiva en las diferentes grandes ciudades del país para lograr el cumplimiento de un pliego de exigencias que se llevó a la rama legislativa del estado.

A mediados de diciembre de 2018 se habían obtenido ciertos avances a la solución de la grave crisis financiera de las IES del país, un aumento a la base presupuestal para los siguientes años del IPC más 3.5 puntos porcentuales en el 2019, 4 puntos en el 2020, 4.5 puntos para el 2021 y 4.65 para el 2022, aunque es un gran logro, los estudiantes presentes en la mesa de diálogo, pertenecientes a la UNEES, ACREES y FENARES, manifiestan que la forma de subsanar el déficit presupuestal es alcanzando un crecimiento porcentual del IPC más 4.65 en cada uno de los cuatro años y la modificación de las legislaciones nacionales, para que en años posteriores la desfinanciación de las universidades no sea causa de paros nacionales.

Represión

Una situación que se creería no se uniría en un escrito sobre la educación, es el de la represión y violación de los Derechos Humanos – DDHH, pero es de gran necesidad conocerlo e informarlo. En algunas de las más de 10 movilizaciones que realizó durante más de dos meses el estudiantado del país, se presentaron graves acusaciones de violación a los derechos humanos, estudiantes heridos, reprimidos, detenidos sin causa justa, amedrantados, perseguidos y acorralados, debido al uso desmedido de la fuerza que se da por parte de la Policía Nacional y el Escuadrón Móvil Antidisturbios – ESMAD.

La marcha del 8 de noviembre que realizó la Universidad Nacional de Colombia sede Bogotá desde su campus universitario hacia el norte de la ciudad capitalina, salió por la carrera 30 para luego coger la autopista norte y llegar a la calle 100, donde hacían un plantón para luego disolver la manifestación, pero esta fue reprimida y dispersada antes por la fuerza pública disponible, lanzando aturdidoras y gases lacrimógenos sin motivo alguno, afectando una marcha que hasta el momento había sido completamente pacífica, además de acorralar y encerrar estudiantes en establecimientos comerciales impidiendo su salida, acto comparable con el secuestro.

No muy lejos y en la última de las movilizaciones estudiantiles del año 2018, el 13 de diciembre, se presentó abuso policial y represión a las manifestaciones en la ciudad de Bogotá en la calle 45 con carrera 19 a tan solo 10 cuadras del campus universitario de la Universidad Nacional de Colombia sede Bogotá. En la ciudad de Popayán, la Universidad del Cauca en el marco de las movilizaciones fue gravemente herida, estudiantes fueron dispersados con aturdidoras, gases, tanques con cañones de agua, granadas y recalcas (metrallas), dejando a Esteban Mosquera, estudiante de música sin uno de sus ojos por causa de un artefacto explosivo que fue lanzado hacia su cara.

¿Y ahora qué?

Se celebra desde distintos estamentos universitarios los acuerdos a los que llegó la mesa de diálogo el 14 de diciembre, en los cuales se logran muchos avances para el problema coyuntural de la Educación Superior Pública en el país, con ganancias para la base presupuestal (funcionamiento) e inversión de las IES y la creación y asignación de dineros a la base presupuestal de las Instituciones Técnicas, Tecnológicas y Universitarias – ITTUS del país.

No obstante, como manifestaron muchos de los representantes estudiantiles de las diferentes plataformas, el paro continúa hasta que, en los procesos de base, como las asambleas estudiantiles de cada IES se determine lo contrario. Para lo cual es necesario que las garantías para la movilización y el derecho a la protesta sea legitimado y no violentado junto a los derechos humanos de los manifestantes. Es necesario que el gobierno de turno se comprometa cada vez más a tener una política de educación pública y gratuita, y no una voluntad de destinar grandes cantidades de dinero a la guerra y la represión, todo esto con el fin de que en Colombia la educación no cueste un ojo de la cara.

Compañías tecnológicas en Colombia. Escrito por: Didier Fernando López Romero

Compañías de tecnología de punta como Microsoft, Google, IBM, Amazon entre otras, han puesto su mirada en el potencial de Colombia, específicamente en Bogotá D.C.  donde piensan aumentar su participación en el mercado interno y coordinar desde esta ciudad sus operaciones en países cercanos, al punto de convertirla en la Silicon Valley de América Latina.

Esto se ha evidenciado en la creciente cobertura de internet en los sitios más alejados de las urbes, ya que mediante inversiones estatales y alianzas público-privadas se ha aumentado la cobertura de redes 4G y fibra óptica, lo que permite tanto al estado como a entidades privadas hacer presencia en los lugares más alejados del país.

Sin embargo, se debe tener presente que solo el acceso a un computador con internet no garantiza el desarrollo del país, esto es solo un derecho del ciudadano, pero algo que preocupa en el Sector TIC es la inversión versus los beneficios que ha obtenido la población, esto se debe a que estas grandes empresas que llegan al país generan muy pocos puestos de trabajo y la mayoría son ocupados por extranjeros que vienen al país.

Desde el punto de vista nacional esto es inaceptable, ya que estas empresas están usando instalaciones financiadas por los colombianos, pero que generan muy poco beneficio, puesto que ni siquiera los impuestos que tributan son comparables a las ganancias que obtienen en nuestro país. A esto actualmente se le conoce como saqueo digital, están explotando nuestro entorno tecnológico y haciendo uso de nuestra masiva información.

Por lo tanto, el ministerio de las TIC tiene que implementar medidas que frenen este fenómeno y ayuden a impulsar el desarrollo y el beneficio que obtienen los ciudadanos de la operación de estas compañías tecnológicas en el país.

El modelo extractivista en Colombia y sus consecuencias ambientales. Escrito por: Ángela Johana Preciado Camacho

Los principales minerales e hidrocarburos que se extraen en Colombia son el oro y el petróleo, seguidos de la plata, las esmeraldas, platino, cobre, níquel, carbón y gas natural. En relación con esta lista, podría decirse que la extracción de oro y petróleo son aquellas que más daños ambientales provocan.

En la extracción minera del oro, por ejemplo, se realizan procesos a cielo abierto en los cuales se utilizan grandes cantidades de explosivos para desestabilizar el suelo y acceder a los yacimientos, posteriormente también se utiliza una considerable cantidad de agua para el procedimiento de lixiviación que consiste en la extracción de la materia soluble de una mezcla. Además, durante este proceso se adicionan químicos como cianuro, ácido sulfúrico, sílice, zinc, entre otros. Una de las consecuencias en el tema de la salud a causa del uso de estos químicos como la sílice, es la aparición de enfermedades como silicosis la cual es una enfermedad crónica del aparato respiratorio, debida a la aspiración del polvo de sílice en gran cantidad.

En el caso del petróleo, existen dos métodos de extracción uno convencional para el caso de pozos profundos en un medio o suelo poroso, y el famoso fracking para pozos dispersos en un medio rocoso sin grietas.

Para el método convencional, una vez realizada la exploración para encontrar y determinar los potenciales puntos de extracción, se procede a realizar una perforación con la ayuda de un mecanismo con punta de broca que tritura todo el material a su paso, adicionalmente en esta perforación se bombea constantemente un lodo preparado con arcilla, agua y algunos químicos que fluirá en el espacio restante entre el tubo de perforación y las paredes del suelo, el cual ayuda a lubricar, a mantener presionadas las paredes del suelo perforado y a extraer el material que va siendo removido. Una vez se llega al pozo subterráneo se deja pasar al interior del tubo el petróleo presente bombeando hacia la superficie. En el caso del gas natural el proceso es muy similar.

Por otro lado, está el fracking o fracturamiento hidráulico, pero este método ha sido prohibido en muchos países debido a su mayor impacto ambiental; este proceso consiste en el fracturamiento de las rocas profundas (entre las cuales se encuentra almacenado el petróleo de manera dispersa), utilizando agua y arena a presión para lograrlo. Pero debido a las largas distancias a las que se encuentra, la presión no es suficiente para vencer la fricción producida entre el agua y las paredes de la tubería, es por eso que se utiliza además de agua y arena, químicos que ayudan a vencer esta fricción y permitirle al agua llegar con gran presión para romper estas rocas. El principal problema asociado con esta técnica empieza a ser evidente, pues al inyectar esta agua se generan grietas con dirección incierta, lo cual hace probable el caso de que se contaminen acuíferos que estén a estas profundidades.

El país presenció hace algunos meses un desastre provocado por la industria extractiva del petróleo, protagonizado por el derrame de crudo en el departamento de Santander en el pozo 158 en La Lizama, municipio de Barrancabermeja, a cargo de la empresa Ecopetrol S.A. El afloramiento de agua, lodo y petróleo afectó en primer lugar la quebrada La Lizama y Caño Muerto, pero el derrame continuó expandiéndose en una distancia de más de 20 km, hasta llegar al río Sogamoso, provocando así la afectación de varias personas por los gases, más de 2.400 animales muertos y unos 1.600 que fueron rescatados para el futuro repoblamiento y rehabilitación de la zona. En este caso, la afectación ambiental es cuantificable, pues se afectaron ecosistemas completos, generando un desequilibrio en el hábitat que tomará varios años reparar.

Aunque para aprobar el comienzo de una extracción minera se debe obtener una licencia ambiental y también demostrar que se va a realizar con criterios de desarrollo sostenible, de tal manera que se debe contribuir con el bienestar de las comunidades involucradas e igualmente protegiendo los ecosistemas sensibles que se encuentran excluidos del código de minas como son los humedales, los páramos, o reservas protectoras en cuencas de aguas, esto se puede complementar con normativas nuevas y leyes más exigentes que permitan extracciones más sostenibles, realizando los estudios territoriales, judiciales y ambientales correspondientes.

Finalmente podemos afirmar que las consecuencias ambientales, sociales y en salud, son incalculablemente mayores a cualquiera que sea la ganancia del sector minero, pues con los derechos de nuestra gente a tener un ambiente sano y ecológicamente equilibrado no es canjeable, no podemos seguir pensando de la misma manera, la minería es un negocio con beneficios para pocos y Colombia tiene que cambiar el enfoque de modelo extractivista a productor agrícola, e impulsar este sector debería ser la prioridad del gobierno en cuestiones económicas.

Para lograrlo el gobierno colombiano debe centrarse en regular fuertemente el sector minero, reducir las concesiones para exploración y explotación en lugares en los cuales se tengan este tipo de posibles fatales consecuencias, apoyar económicamente y tecnificar el agro, fortaleciendo las fincas dedicadas a la producción por medio del concepto de multifuncionalidad del uso de la tierra y adicionalmente fortaleciendo la  infraestructura vial del país, creando nuevas y mejores conexiones entre los puntos productivos y los receptores de mercancías.

BIBLIOGRAFÍA

  • Consultas populares mineras son el reflejo de la insostenibilidad del modelo de Estado. Instituto de Estudios Urbanos, Universidad Nacional de Colombia, Noticias. 2017.
  • Fierro M., Julio. Políticas mineras en Colombia. Bogotá, 2012.
  • Garay S., Luis J. Minería en Colombia, fundamentos para superar el modelo extractivista. 2013.
  • Dilemas ambientales de la gran minería en Colombia. Revista Javeriana, Junio de 2012. Número 785. Tomo 148. Año de Publicación 79, páginas 17-23.
  • Vanguardia.com. “Recuperación ambiental por derrame de crudo en Santander tardará varios años: Anla”. 2018. Recuperado de: https://bit.ly/2GdicnD
  • Elespectador.com.”La Amenaza minera en el Alto Putumayo”2018.Recuperado de:https://bit.ly/2jOnjNJ
  • Eltiempo.com.”MINERÏA AFECTA EL MEDIO AMBIENTE”1995.Recuperado de: https://bit.ly/2fe6s6T
  • Colombia.com.”Información general”.2018.Recuperado de: https://bit.ly/2KWiCwz
  • SUSTAINABLE DEVELOPMENT KNOWLEDGE PLATFORM. Reporte nacional de minería para Colombia. Recuperado de: https://bit.ly/2IBiHVj 

La importancia del metro para la movilidad de Bogotá. Escrito por: Ángela Johana Preciado Camacho

Fuente:http://www.metroenbogota.com/movilidad-bogota/metro-de-bogota/¿sera-eterna-la-frustracion-con-el-metro

A poco tiempo de llegar a fin de año,surge una pregunta muy cotidiana: ¿Qué pasó con el metro para Bogotá? Pues los planes cambian de gobierno en gobierno y ya llevamos décadas en las mismas discusiones: “elevado o subterráneo”, “por aquí o por allá”, “es mejor ampliarla cobertura de Transmilenio”; entre otras más discusiones bizantinas y disparates que no están aportando a la movilidad de la ciudad.

Pese a que Bogotá cuenta con el sistema integrado de transporte público (SITP), el problema más grave no es de cobertura, sino de capacidad. Siendo una ciudad con un alto crecimiento poblacional, al cual migran personas de todo el país; actualmente necesita un sistema de transporte masivo que se integre física, operativa y tarifariamente con el ya existente.

Para entender mejor esta necesidad,se tiene como referencia la ciudad de Madrid – España, la cual, con más de tres millones de habitantes y un área urbana de aproximadamente 700 km2,cuenta con 12 líneas de metro (cuya construcción tuvo inicio en el siglo XIX),4 líneas de metro ligero o tranvía, 9 líneas de tren de cercanías, 203 líneas de autobuses urbanos y otras de autobuses intermunicipales, que interconectan a Madrid con el resto de los cerca de 180 municipios de la Comunidad Autónoma de Madrid de la cual es la capital.

Bogotá sin embargo, a pesar de tener actualmente más de ocho millones de habitantes en su población urbana, y sumado a esto, una población flotante que llega a la ciudad día a día desde los municipios aledaños y el resto del país; lastimosamente, lleva décadas dejando la construcción del metro solo en planes.

Si bien este nuevo sistema llamado metro, no es la solución mágica al gran problema de movilidad, es ineludiblemente el paso a seguir para aliviar la congestión que actualmente presenta; adicionalmente, debe pensarse que en un futuro puedan implementarse otras redes de transporte como los tranvías –evocando el caso de Madrid–, que vayan tejiendo una malla que sea capaz de suplir las necesidades de movilidad tanto interna, como de acceso y salida de Bogotá.

Finalmente cabe resaltar, que quizá,la única ventaja de empezar tarde este proyecto es la oportunidad de aprender de las experiencias de otros países y a partir de ello crear un diseño más eficiente y prever la utilización de maquinaria adecuada. Aunque el suelo en Bogotá no es de los mejores, presentando baja resistencia y alta deformabilidad, esto no es impedimento puesto que la ingeniería tiene consigo soluciones pertinentes para cada reto, es por eso que algunos expertos en el tema aseguran que la construcción debería realizarse de forma subterránea,puesto que, a pesar de que el valor de inversión sería más alto que en el caso de una obra superficial, las ventajas que esto trae consigo son perceptibles en cuanto a un mejor trazado de las líneas o rutas del sistema, debido a la ausencia de interferencias bajo tierra, poco mantenimiento para este tipo de estructuras y valorización de las edificaciones.

BIBLIOGRAFÍA

Revista de la Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito (N.° 99). Entrevista a Tarcisio Celestino, Ph.D. en Mecánica de Rocas de la Universidad de California en Berkeley (Estados Unidos),realizada por Cristina Salazar Perdomo. (2015)

Revista dela Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito (N.° 99). Entrevista a Gianfranco Perri, Doctor en Ingeniería de Minas del Politécnico de Turín (Italia), realizada por Cristina Salazar Perdomo. (2015)

Página web del Consorcio de Transportes de Madrid. http://www.crtm.es

Periódico El Espectador (En línea).La eterna idea del metro para Bogotá. (Septiembre de 2017. Recuperado el 15 de Abril de 2018. Disponible en: https://www.elespectador.com/noticias/bogota/la-eterna-idea-del-metro-para-bogota-articulo-715349

Cata y Nata: el servicio como cura del dolor. Escrito por: Carolina Poveda

Corría el año 2000 cuando Catalina Escobar, una exitosa administradora de empresas,casada de Guillermo Gómez, trabajaba como voluntaria en un hospital de la ciudad de Cartagena. Allí fue testigo de tristes historias, protagonizadas por jóvenes madres de escasos recursos económicos, que sufrían los embates de las labores de parto y la crianza de sus pequeños hijos, expuestos a enfermedades y con expectativas de vida cortas y en condiciones poco dignas.

Sin embargo, ninguna de estas experiencias pudo prepararla para afrontar su peor pérdida: la caída desde un balcón de Juan Felipe, su segundo hijo, quien falleció con tan solo dieciséis meses de vida. La tristeza, la culpa, la soledad y la depresión, fueron sus incansables compañeros durante la elaboración de su duelo. Catalina, aguerrida, se enfrentó a un dolor que no tiene nombre: perder a un hijo.

Pero no solamente las pruebas más difíciles están relacionadas con el amor filial.Poco más de catorce años después de que Catalina tuviera que vivir semejante tragedia, el país entero conoció una escalofriante historia de venganza contra una mujer, esta vez, en Bogotá. El 27 de marzo de 2014, un hombre perturbado se acercó a la portería de un edificio, preguntando por Natalia Ponce de León, a quien señaló como su pareja. Cuando ella estuvo lo suficientemente cerca, sin saber exactamente quién preguntaba por ella, le arrojó un ácido que le causó fuertes quemaduras en su cuerpo.

Por aquel entonces, los noticieros y los diarios llenaron sus encabezados con todos los hechos relacionados con este suceso, que conmocionó al país entero y encendió las alarmas respecto a la violencia de género. Natalia, una mujer joven llena de proyectos y retos, que rechazó las pretensiones de un hombre en pleno ejercicio de su derecho a decidir libremente sobre su vida, tuvo que someterse a decenas de cirugías, a dolores físicos inimaginables, y a la profunda tristeza de ver que su vida había cambiado para siempre de una forma tan triste.

Ambas historias difieren respecto a sus causas, pues mientras la primera tuvo que ver un fatal accidente, la segunda fue originada por un acto de venganza totalmente reprochable. No obstante, están unidas por un dolor que, si bien no merecían,les permitió demostrar su capacidad de transformar una experiencia negativa en una vivencia positiva.

El profundo cariño y respeto que siento por ellas, y la calidez que han demostrado, me llevan a sentirlas tan cercanas como para llamarles cariñosamente Cata y Nata. He conocido la batalla que ambas han enfrentado, acompañadas de sus seres queridos y de equipos profesionales, para lograr transformar el interrogante “¿Por qué a mí?” en “¿Para qué sucedió todo esto?”.

Cata,para homenajear a su hijo, creó la fundación Juan Felipe Gómez Escobar que, de acuerdo con su página web, “(…) actúa para mejorar la calidad de vida de la población infantil y adolescente en situación de pobreza, principalmente en la ciudad de Cartagena de Indias. Sus dos objetivos estratégicos son: la reducción de la mortalidad infantil y el empoderamiento de madres adolescentes, a través de programas enfocados en atención integral en salud, cuidado psicológico y afectivo y en formación para el trabajo.” De otra parte, Nata creó la fundación Natalia Ponce de León, “(…) para defender, promover y proteger los derechos humanos de las personas víctimas de ataques con químicos.”

Nata y Cata encarnan, de un modo inigualable, el valor y la fortaleza de la mujer colombiana. Ambas han pasado por situaciones que nadie desearía, pero han sabido hacer de ellas, un motor de transformación para ayudar a otras personas.Lejos de consumirse en la pena, ambas comprendieron a tiempo que no nacieron para ser víctimas, sino para escribir historias diferentes.

Sus obras han sido merecedoras de importantes reconocimientos nacionales, como la otorgada por el Congreso Colombiano a Natalia Ponce de León, cuyo nombre comparte con una Ley que protege a las personas que han recibido ataques con ácidos; e internacionales, como el que le otorgó Melania Trump a Nata; o los galardones otorgados por el canal CNN, el World Economic Forum y Clark University a Catalina Escobar.

Sin embargo, la enorme generosidad de estas mujeres que convirtieron una tragedia en servicio, permiten deducir que la mayor satisfacción para sus humildes corazones, proviene de cualquier mínimo gesto de agradecimiento de todas las personas que se han beneficiado de sus obras. Mujeres como Nata y Cata, ponen en duda que el femenino sea el sexo débil, y en general, que haya razones para correlacionar un género con un rasgo de debilidad. Colombianas como Nata y Cata, dejan en evidencia que podemos estar más allá del conflicto, el narcotráfico y la corrupción.

Tecnología en la medicina colombiana. Escrito por: Didier López

En octubre del año pasado llegó por primera vez al país una tecnología sin precedentes en el campo de la medicina,se trata del sistema de cirugía robótica Da Vinci, un asistente que imita los movimientos del cirujano en un procedimiento quirúrgico.

Este robot se encuentra en la clínica Shaio y la Fundación Santa Fe en la ciudad de Bogotá. Hasta el momento ha efectuado más de 200 cirugías con éxito, desde simples cirugías generales hasta complejas cirugías cardio vasculares. La eficacia detrás de este sistema se encuentra en sus 540 grados de rotación equipados con pinzas que se mueven en siete sentidos.

Las grandes ventajas que ha mostrado este sistema es la disminución del sangrado, lo que conlleva a menor uso de la transfusión sanguínea, así como incisiones más pequeñas que facilita la recuperación de los pacientes haciéndola más rápida y disminuyendo sus días de hospitalización.

Este robot funciona directamente imitando los movimientos de los cirujanos, disminuyendo los temblores generados por las manos y aumentado la precisión de los movimientos, dado que por cada 3mm que se mueve la mano del cirujano, el sistema sólo se mueve un milímetro,además cuenta con un sistema de amplificación visual que permite ver a más detalle los procesos dentro de la cirugía.

Da Vinci cuenta con tres subsistemas: el primero es la torre de monitoreo y grabación que graba el procedimiento y se cerciora del correcto funcionamiento del robot, el segundo es el carro-camilla equipado con los brazos que realizan el procedimiento quirúrgico y el tercero es la consola virtual, desde donde los cirujanos controlan los movimientos de los brazos.

Se espera que en el futuro se puedan realizar operaciones a distancia, donde los cirujanos no necesariamente tengan que estar a un lado de la sala de cirugías controlando a Da Vinci, si no que puedan desde cualquier lugar del país o del mundo llevar operaciones que salven vidas.

Referencias:

Obtenido de: http://www.eltiempo.com/tecnosfera/novedades-tecnologia/da-vinci-xi-el-cirujano-robot-que-trabaja-en-la-clinica-shaio-en-bogota-144500

Obtenido de: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2014/09/140909_respuestas_curiosos_13sep_finde_yv

Obtenido de: https://www.semana.com/hablan-las-marcas/articulo/la-tecnologia-del-futuro-ya-esta-en-colombia/564309

Las mujeres y el conflicto armado en Colombia. Escrito por: Paula Pava

Las mujeres han sido una población foco del conflicto armado en Colombia, y han sido víctimas de violencias específicas cometidas por los actores armados. Los impactos de una guerra a la que muchos no pertenecemos dejaron huellas de por vida en las mujeres de Colombia.

Las mujeres como víctimas de la guerra constituyen el 51% de las víctimas de desplazamiento forzado, 47% víctimas de homicidio y 82% víctimas de violencia sexual. Sin embargo, estas cifras sólo son de aquéllas que se encuentran inscritas en el registro único de víctimas,sin tener en cuenta todas aquellas que han sufrido algún tipo de violencia y que no se encuentran registradas, siendo entonces al menos 4.156.053 víctimas identificadas como mujeres (Unidad de Víctimas, 2018), tal  como lo demuestra la siguiente gráfica:

*Imagen Tomada de la página oficial de Unidad para lasVíctimas: https://rni.unidadvictimas.gov.co/RUV

Cabe destacar que la  vulneración de los derechos de las mujeres no sólo se encarna en violencia sexual y física, sino también otros tipos de violencia que se originan en la intervención y el control por parte de paramilitares y guerrilleros, quienes por medio de múltiples prácticas  modificaron las diferentes formas de vida y la cotidianidad de las sociedades locales, moldeando un orden en el que ejercían una autoridad déspota, donde las mujeres se convertían en esclavas del trabajo doméstico, obligandolas a aceptar reglas de comportamiento y vestimenta. Esta imposición de trabajos forzados diferenciados para hombres y mujeres permitían privilegios a los integrantes de las FARC y a los paramilitares, incluso si éstos mismos se oponían. Es decir, pese que algunos de los miembros de estos grupos al margen de la ley se opusieron a cometer estos crímenes, estos actos siguen evidenciando situaciones de confrontación extrema en las que se expande la crueldad a la deshumanización de mujeres y niñas sin distintivo social, cultural o político.

Un ejemplo de lo anterior es el orden paramilitar instaurando en la jurisdicción de San Onofre, Libertad, Rincón del Mar y otros corregimientos del departamento del Sucre, en los cuales se instauró un modelo específico sobre la condición de la mujer,trayendo consigo un “deber ser” de una mujer, produciendo arreglos de género tradicionales y patriarcales: las restringían a sus hogares, a criar a los hijos, cuidar la casa, ser disciplinadas y mostrarse respetuosas tanto de la autoridad masculina como de la paramilitar, por lo que todos los comportamientos contrarios eran transgresores y estigmatizados por parte de los paramilitares (Grupo de Memoria Histórica, 2011). Estos mismos comportamientos eran exigidos en los frentes paramilitares y en los frentes de las FARC: las mujeres eran quienes se encargaban de los quehaceres, y quienes servían a los hombres en armas, mientras ellas también hacían parte de la guerra.  Cuando se tenía noticia de que existía maltrato intrafamiliar, discusiones con el esposo, infidelidades, chismes y peleas con los vecinos, las mujeres eran castigadas obligándoles a realizar oficios dentro de los pueblos, en fincas, potreros, campamentos y bases paramilitares, lo que sin duda constituye también discriminación por género,que se define como: “aquellas pautas,normas, decisiones y prácticas que no tratan con igualdad los intereses y derechos de varones y mujeres, y/o que dan lugar a resultados de desigualdad”.

¿Quiénes son los responsables y quiénes son las víctimas? Muchos de los responsables son aquéllos que tienen o sienten cierto dominio sobre un grupo determinado de personas, y por lo tanto,creen tener poder sobre el cuerpo de otras personas. El perfil de las víctimas son mujeres en condiciones de vulnerabilidad, sobre las que se presentan violaciones oportunistas, así como mujeres vírgenes, jóvenes y niñas.  La característica de indefensión es de las más importantes tanto para víctimas de violencia sexual, como de violencia física y trabajo forzado.

Ahora queda preguntarnos cómo quedó la Ley de Justicia y Paz, esta, por desgracia, es una pregunta dura de responder, no por dificultad teórica sino porque la respuesta es cruel: Existe olvido. Pues aunque exista la Mesa de Incidencia por la Verdad, la Justicia y la Reparación con Perspectiva de Género, que comenzó a funcionar en el 2004, y la cual quiso llevar a cabo, junto con la Red Nacional de Mujeres, algunas actividades de incidencia y cabildeo con el fin de garantizar la inclusión dela perspectiva de género y el acceso a la verdad, la justicia y la reparación a mujeres víctimas sobrevivientes; No obstante, se considera que realmente existe impunidad y encontrar información real y verdadera sobre los hechos victimizantes hacia las mujeres es difícil, especialmente cuando no es posible determinar los victimarios.

Frente al Acuerdo de Paz, este contiene un pilar de igualdad y enfoque de género que reconoce a las mujeres como ciudadanas autónomas con acceso, en condiciones de igualdad, a todos los derechos. Además, también crea la Unidad de Investigación y Acusación (de las cuales algunas de las 12 sedes habrían empezado a funcionar en marzo del año 2018 y otras en julio) que debe contar con un equipo de investigación para casos de violencia sexual, así como también establece atención psico-social para la recuperación emocional de las víctimas de acuerdo al daño específico padecido, incluyendo de manera especial a las víctimas de violencia sexual.

Sin embargo, el acceso a estos procesos de justicia está por verse, pues aún existen muchos estereotipos en cuanto a los casos de violencia sexual de las víctimas, e incluso muchas veces se dejan también de lado otros tipos de violencias como el trabajo doméstico forzado que lideran principalmente mujeres.

Referencias

Grupo de Memoria Histórica. (2011). Mujeres y Guerra: Víctimas y resistentes en el Caribe Colombiano. Taurus.

Unidad de Víctimas. (03 de marzo de 2018). Obtenido de https://rni.unidadvictimas.gov.co/RUV